Cuándo una apuesta resulta no ser tan segura.
Es bueno entender que las apuestas deportivas son un juego que es imposible predecir al cien por cien. Todas las jugadas que realizas en tu casa de apuestas tienen un riesgo, mayor o menor en función de la estrategia utilizada, pero riesgo a fin de cuentas. Si entiendes esto sabrás que en algunas ocasiones las que parece apuestas seguras pueden fallar y tirar por tierra la estrategia de un día. Aprender a asumirlo como parte del juego es importante porque evitará reacciones muy negativas como son tirar la toalla o lanzarse a apostar a lo loco para compensar las pérdidas.
Cuándo las cosas salen mal la mejor actitud es la del buen perdedor. No siempre se gana y los beneficios de otro día cubrirán las pérdidas de hoy. No pasa nada, todo sigue y las cosas irán mejor. Las primeras veces es posible que entre una gran sensación de bajón y que eso pueda influir en la forma de apostar. Si siente que eso es así mejor olvide las apuestas un par de días, hasta que esa sensación haya desaparecido y pueda volver a apostar con la cabeza y no con "las tripas".
Diversifique para evitar grandes pérdidas.
Una forma de evitar perder demasiado dinero es diversificar las apuestas. Muchas apuestas pequeñas son preferibles a una grande, sobre todo cuando se comienza a apostar y aun no se manejan bien las estrategias. Las apuestas que se ven seguras invitan a poner una cantidad alta en juego y la mayor parte de las veces saldrá bien. Pero alguna no será así y hay que encajarlo con deportividad. Cuántas más apuestas realice con su dinero, más posibilidades habrá de cubrir las pérdidas.
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