Tu propia cuota
Normalmente cuándo pensamos en las posibilidades que puede tener un determinado resultado no nos lo imaginamos en cuotas deportivas, sino en porcentajes. Es lo habitual, calcular un porcentaje ya que las estadísticas son una de las bases que tenemos para hacer esos cálculos. Vamos a ver un ejemplo simplificado y ficticio del cálculo de la cuota deportiva:
Por ejemplo, si sabemos que la estadística nos dice que un equipo de fútbol gana en casa en un 55% de las ocasiones al equipo que lo va a visitar tenemos un primer dato. Luego podemos saber que además el equipo visitante cuenta con una baja importante, la de su mejor goleador lo cuál supone no solo un inconveniente a nivel de su estrategia de juego, sino también un golpe moral para el equipo. Decidimos que eso aumenta el porcentaje de posibilidades de ganar del equipo de casa y estimamos que ahora tiene un 66% de posibilidades.
El árbitro que va a mediar en el partido es muy riguroso y tiene un alto porcentaje de tarjetas. En el equipo de casa su mejor delantero es bastante propenso a cometer faltas y una amarilla supondría la expulsión inmediata del jugador por acumulación de tarjetas. Consideramos que es muy posible que esto pase, sobre todo en la segunda parte pues dicho delantero suele cometer más faltas según avanza el encuentro. Consideramos que eso le resta un 8% de posibilidades ya que confiamos en que el entrenador tenga esto en cuenta en su estrategia.
Cálculo de cuota
Estamos pues en un 58% de posibilidades. La cuota deportiva se calcula dividiendo 1 entre el porcentaje que hemos obtenido.
1/58 %= cuota deportiva de 1.7.
Si la casa de apuestas nos ofrece una cuota deportiva de 2, entonces podríamos decir que estamos ante una apuesta de valor.
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